Como la mayoría de los indios de California, los Maidu consideraban sagrados ciertos animales. Creían que el águila era un mensajero del Creador y que si se usaban plumas suyas en los atributos de las danzas ceremoniales o en una bandera especial que se colocaba en la parte frontal del edificio circular ceremonial en ocasiones sagradas, las oraciones serían transmitidas al Creador. Entre los Diegueño la Ceremonia del Águila se celebraba en honor de los jefes fallecidos. Se mataba ceremonialmente a un águila capturada por aparentes medios sobrenaturales (que generalmente comprendían la estrangulación), se le arrancaban las plumas de las alas y la cola para usarlas como atributos ceremoniales y se enterraba su cuerpo cuidadosamente en una ceremonia similar a la que se realizaría con una persona. Se han encontrado esqueletos de águilas, buitres y cóndores en sitios arqueológicos enterrados como seres humanos; algunos de esos enterramientos datan de hace 2.000 años.