FREILA: A pesar de todo, aquello demostró la resistencia de...

A pesar de todo, aquello demostró la resistencia de este pueblo y su capacidad de adaptación ante los nuevos cambios. Los hombres empezaron a dedicarse a la artesanía de la madera y la cestería, mientras que las mujeres, valiéndose de sus métodos y técnicas tradicionales, más los conocimientos que habían adquirido de las monjas ursulinas de Quebec, hacían bonitos y llamativos objetos decorados con cañón de pluma, pelo de alce y abalorios. Así, en contraposición con los beotukos de Terranova que fueron exterminados brutalmente en 1830, la población micmac, para sorpresa de los blancos a los que no les interesaba su prosperidad, aumentó progresivamente, y para 1900 había alcanzado otra vez la cifra de 4.000 habitantes. Los micmacs todavía viven en Nueva Escocia.