La recogida el azúcar del arce era una actividad fundamental, ya que lo utilizaban en las fiestas y ceremonias y todo el mundo debía comer de lo que le ofrecían. Empleaban el azúcar con la fruta, las verduras, los cereales e incluso el pescado. A pesar de que la recolección del azúcar del arce, que solía comenzar en marzo, suponía un gran esfuerzo, también se trataba de una época agradable y, en ciertas zonas, se mantenía de un año para otro. Era el momento para las reuniones sociales, las ceremonias y para ponerse al día sobre los comadreos del año anterior.