FREILA: Frecuentemente, crecía con tal riqueza que estas superficies...

Frecuentemente, crecía con tal riqueza que estas superficies parecían enormes prados verdes y era necesario perchar para pasar con las canoas a través de los ríos mansos y los lagos de aguas superficiales. En general, se encargaban de ello los hombres, mientras que las mujeres lo recogían. Para la cosecha utilizaban dos palos de unos 6O cm; las mujeres se sentaban en la popa de la canoa, doblaban los tallos (que podían llegar a medir 6 m) con uno de los palos y sacaban el grano con el otro, terminaban cuando la barca estaba repleta