FREILA: “Llegaron cuatro o cinco curanderos bailando y portando...

“Llegaron cuatro o cinco curanderos bailando y portando bolsas. Las bolsas estaban hechas de piel de castor, nutria, marta cibelina o comadreja; eran alargadas como la piel de una serpiente. Los bailarines danzaron por el sendero hasta el wigwam y cuando llegaron hasta donde estaba mi tío le arrojaron las bolsas. La «medicina» que tomó era tan fuerte que cayó desmayado. Entonces, los hombres recogieron sus bolsas, se las pusieron delante, y volvió en sí.”