FREILA: Así, cuando nace un hombre, se convierte en caníbal...

Así, cuando nace un hombre, se convierte en caníbal durante un tiempo; come y adquiere la energía de las criaturas que son sus compañeros; cuando su alma y su sombra abandonan su cuerpo, la Madre Tierra lo recoge para alimentar a las plantas que a su vez alimentan a los animales y a los hombres, se compensa la deuda y su espíritu queda liberado, completándose el ciclo de la vida". (Cleland, 1973 XIII)