Aunque no se crea, el titanio es altamente utilizado, en procedimientos quirúrgicos. Sobretodo, en aquello referentes a segmentos óseos del cuerpo. Muchas de las prótesis internas, utilizadas en tratamientos traumatológicos, son fabricadas a partir del titanio. Más de alguien habrá escuchado el caso de personas, que cuentan con placas de titanio en su interior (reconstrucciones óseas) y que tienen problemas al pasar por los detectores de metales. Pues claro, ya que como se dijo anteriormente, el titanio es un metal. Esto se debe, a que el titanio, es inerte al contacto con entes biológicos, por lo que el cuerpo humano no lo rechaza.