Pero finalmente, fueron rescatados y se repartieron en los dos barcos ingleses, Barnard junto a dos de sus compañeros en uno y los otros dos, en el otro. Pero no iban a Buenos Aires ni a ningún puerto conveniente para los exnáufragos, ya que cruzaron el Cabo de Hornos, al sur de Tierra del Fuego, en dirección al Pacífico. No tocarían puerto en muchos meses. Por eso Barnard decidió hacer una de las suyas y llegar a la costa americana por su cuenta.