Mientras tanto Barnard ayudaba a los náufragos ingleses. Les contó del estado de guerra entre sus respectivas naciones, firmaron un convenio y embarcó parte de los sobrevivientes, mujeres y niños. Luego Barnard llevó a esta gente al campamento, donde estaba su buque; recordemos que estaban en la ballenera. En el lugar del naufragio quedaron algunos hombres de Barnard y el resto de los ingleses con la misión de recoger todo lo que sirviese de la nave hundida.