Hays había conseguido su título de nobleza brindándole una ayuda especial a un ministro. Luego raptó a una joven de buena posición económica para casarse con ella. Por este hecho fue encarcelado y sentenciado a cadena perpetua en Australia. Después de catorce años, brindó su ayuda al Gobernador de Australia en un momento oportuno, y recibió a cambio la conmutación de su pena. Entonces emprendió el regreso a su patria en el Isabella.