Luego de un tiempo se trasladaron a la Gran Malvina, y siguieron allí con la cacería. Uno de esos días de caza, vieron a lo lejos una columna de humo. Barnard decidió ir a averiguar a qué se debía ese humo, para descartar que fuese una autoridad de Buenos Aires. Descubrió que eran náufragos ingleses, cuarenta y siete sobrevivientes del buque inglés Isabella, que iba desde Australia a Londres cuando naufragó.