Roma en su fase protourbana está formada por un grupo de comunidades independientes unidas ocasionalmente por lazos religiosos en la llamada liga del Septimonium, que agrupaba a los habitantes del Septimonium, que agrupaba a los habitantes de los 8 montes, y no siete colinas como se creía antes, en torno al culto anual celebrado mas probablemente en el Palatino. Los defensores de la tesis sinecista y de la monocentrista encuentran aquí ambos argumentos para defender sus respectivas teorías. Para los primeros el Septimonium es el precedente de la posterior agrupación de aldeas que daría origen a la nueva ciudad; para los segundos, el razonable protagonismo del Palatino en la Liga temprana es la prueba de que Roma se configuró exclusivamente a partir de este núcleo originario (sitio de la fundación de Romulo).