En cada zona se daría una evolución con ciertas diferencias. Así, podemos distinguir los siguientes rasgos peculiares de cada comarca:
En Castilla Vieja y la Montaña:
- Conservación hasta el siglo XI del sufijo -eiro, derivado del latino -ariu, que en Burgos se perdió y convirtió en -ero desde mucho antes.
- Pérdida de la F- inicial latina, debido al rechazo por parte de vascones y cántabros de este sonido.
- Conservación de la -e final hasta el siglo XI.
- Conservación de la -u final que se conservaría en la lengua escrita inclusive hasta en el siglo XIII.
- Asimilación del artículo a algunas preposiciones hasta el siglo XIII.
- Uso del artículo lo.
- Peculiar grafía del sonido prepalatal fricativo sonoro en gg.
En Castilla Vieja y la Montaña:
- Conservación hasta el siglo XI del sufijo -eiro, derivado del latino -ariu, que en Burgos se perdió y convirtió en -ero desde mucho antes.
- Pérdida de la F- inicial latina, debido al rechazo por parte de vascones y cántabros de este sonido.
- Conservación de la -e final hasta el siglo XI.
- Conservación de la -u final que se conservaría en la lengua escrita inclusive hasta en el siglo XIII.
- Asimilación del artículo a algunas preposiciones hasta el siglo XIII.
- Uso del artículo lo.
- Peculiar grafía del sonido prepalatal fricativo sonoro en gg.