Los neozelandeses, como los malayos polinecios, son los hombres mas sensibles en estado de pánico. Es de todos conocido el Amok malayo, por el que los hombres (solo los hombres), todavía hoy (1930), e incluso en las grandes ciudades, para vengar la muerte o el insulto a uno de los suyos, salen a correr el Amok, matando a cuantas personas encuentran en su camino hasta que ellos mismos reciben la muerte."