En cuanto a la historia del concepto de los agujeros negros, ya para 1796, el matemático Pierre Laplace sugirió la idea de un objeto con una concentración de masa tal, que atrapara incluso a la luz. Para ese entonces no se le dio mayor importancia a la idea, pero más adelante Einstein probo que la gravedad si podía influenciar a la luz, y en 1915 postuló su famosa teoría de la relatividad. Casi inmediatamente después, Karl Schwarzschild encontró una solución matemática que mostró en teoría la posibilidad de un objeto con estas características.