Sus espíritus o nggwalndu se representan en forma de figurillas talladas. Son los mismos espíritus a los que se representa en las danzas ceremoniales, ataviándose los hombres de enormes tocados de plumas, que llegan a alcanzar los 7,5 mt de altura. Los abelam creen que las danzas son imprescindibles para la supervivencia y prosperidad del poblado.