En resumen, se trata de ver el orden apropiado de un motivo universal que siempre deviene en la representación del Si mismo, generalmente reflejado mediante el tema fundamental del sol en su doble condición metafísica y cosmológica, ya sea ante principium o después del principio. Así, desde el punto de vista de la casa cósmica todo es trasunto de un único tema. Las diversas expresiones de su simbolismo son sólo el método que apunta a la misma fuente. En la casa iniciática, el movimiento encuadrado por las paredes laterales o el de entrada y de salida pueden reflejar esquemáticamente las circunvoluciones rituales alrededor del centro que es, además, la determinación del movimiento de ascenso y de descenso sobre el eje vertical.