Nuestra intención ha tenido una única razón, simplemente la de subrayar la doble naturaleza cosmológica y metafísica que resumen la índole iniciática de todas y de cada una de estas cuestiones, mas su relación a un esquema universal de manifestación. Ello, en carácter de revisar el común mote peyorativo que aún se desprende de la asonancia del término “primitivo” ya que, en todo caso, las tradiciones “primitivas” deben considerarse, en el estado actual de la cuestión (salvo excepciones determinadas), como supervivencias fragmentadas y degradadas de tradiciones superiores y completas.