El capitán Cook tomó contacto con lo maoríes en 1769. En esta época, subsistían del cultivo de Kumara (batata). Recogían raices y bayas, y también se dedicaban a la pesca. Practicaban el canibalismo, engordando a sus víctimas encarceladas en jaulas. El ramaje del bosque servía para fabricar chozas, empalizadas para el poblado y canoas. El trabajo se repartía equitativamente entre hombres y mujeres.