Con el tiempo la práctica ha evolucionado de forma que se suele seleccionar a los jóvenes prometedores para ser padres de las futuras hijas. Un hombre de éxito dentro del grupo puede llegar a tener en su vida unas 20 o 30 esposas, aunque hoy en día no se llega a estas cifras ancestrales. Es obvio que la poligamia es una práctica también común en la cultura tiwi.