Se ha escrito mucho sobre el poder mágico de las pirámides. De hecho, la forma de las pirámides es la de un gigantesco cristal tetragonal, cuya orientación particular le permite enfocar las energías cósmicas y canalizarlas al mundo humano para energizarlo.
Mientras unos arqueólogos se centran en la estructura como un artefacto puramente histórico, otros investigadores sostienen que la pirámide representa un sistema universal de medición, que sus propias mediciones entrañan dimensiones arquetípicas de longitud e incluso de tiempo.
Mientras unos arqueólogos se centran en la estructura como un artefacto puramente histórico, otros investigadores sostienen que la pirámide representa un sistema universal de medición, que sus propias mediciones entrañan dimensiones arquetípicas de longitud e incluso de tiempo.