Destinadas a sepulcros de los soberanos, no es de extrañar ni la forma que se les dio, ni la sencilla sublimidad que revisten.
A los faraones de la 4ª dinastia se deben la Esfinge y las Piramides de Gizeh.
A los faraones de la 4ª dinastia se deben la Esfinge y las Piramides de Gizeh.