FREILA: Yo estaba acostumbrado...

Yo estaba acostumbrado
a la soledad de mi fin.
La nada cerca de mi
y yo bien despreocupado.
Ella llegó tan leve,
que no la vi a mi lado.

La miré. Quien era esa
que traía la luz de la aurora
dentro de los ojos? El ahora
hecho de risa y promesa?
Quien era, que imaginé
en la risa la luz y la promesa?

Ahora entiendo. Era el ángel
de la ilusión que se despide.
Mídeme los días y mide
los sueños que aun derrocho.
Y dice Juan! Es tu fin!
- Vine de Dios. Soy tu arcangel.