Va un borracho por la
calle y se encuentra con un conocido que le dice:
- No le da verguenza, que va a decir tu mujer cuando llegues a
casa.
- No te preocupes, cuando llego asi a casa solemos jugar al exorcista.
- ¿Y eso qué es?
- Pues, mi mujer me sermonea, y yo le echo la pota.