La Rochelle, luego capital de los hugonotes, poseía un puerto sobre el Atlántico de interés muy especial para el Temple, puesto de manifiesto por la concentración allí de la flota de ultramar y por el enorme desarrollo de caminos que, como un abanico, partían de esa ciudad, no justificados ya que en la época La Rochelle no era más que un villorrio. ¿Cuál era su importancia entonces? ¿Fue el puerto de salida de la flota hacia América en busca de metales y piedras preciosas con los que obtuvo fondos para su engrandecimiento? El hallazgo del Fuerte en el Golfo de San Matías por el Ing. Fernando Fluguerto Martí en sucesivas expediciones confirma la presencia templaria hace alrededor de setecientos años al menos en Argentina y apoya esta tesis.