FREILA: Estragos en el aire...

Estragos en el aire

Los agresores se alejaron; después de un amplio giro regresaron para un último ataque y enseguida, invulnerables gracias a su gran velocidad, volaron hacia sus bases ignorando a la escolta de cazas P-51 Mustangs.
Los pilotos americanos habían sido blanco de la escuadrilla JG-7, de Adolfo Galland formada por cazas a reacción Me-262, los primeros del mundo y que constituyeron una revolucionaria maravilla técnica que la ceguera de Hitler había relegado al olvido desde 1941.
Aquellos últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, los pilotos aliados entregaron reiterados informes en relación a "maravillas voladoras" que se suponían de origen nazi. Algunas lo eran, como el revolucionario – y único en su género – caza Me-163, el cual volaba impulsado por un motor cohete de combustible líquido y utilizaba cohetes aire-aire para atacar formaciones de bombarderos. Sin embargo había otras cosas en el aire… "cosas" que no podían ser explicadas cabalmente en términos de armamento bélico.