El heredero político de la popularidad de Ronald Reagan fue George Bush, quien había ocupado la vicepresidencia y se convirtió en el cuadragésimoprimer presidente en 1988. Bush firmó leyes para reducir la contaminación ambiental, y para facilitar el tránsito a los minusválidos, y emprendió una campaña para fomentar el voluntariado. Su presidencia enfrentó problemas al intentar contralar el déficit presupuestal. Los fraudes, la mala administración, la reglamentación laxa, y los reveses económicos fueron la causa de la insolvencia general de las instituciones de ahorro y préstamo. A pesar de sus promesas de campaña, aumentó los impuestos.