También hubo cambios en las pautas demográficas: al terminar el auge de nacimientos ("baby boom") de 1946 a 1964, la tasa de crecimiento se redujo y la población envejeció. La composición de la familia se modificó también, y una cuarta parte de las viviendas ocupadas por familias entró en la clasificación de casas no-familiares, en las cuales convivían dos o más personas que no estaban unidas por lazos de parentesco. La reforma de la política de inmigración en 1965 hizo aumentar el número de recién llegados de Asia y América Latina, y el país se convirtió nuevamente en un asilo para la gente de todo el mundo.