En las elecciones de 1980 el Presidente Carter fue derrotado por su contendor republicano Ronald Reagan, y el partido triunfador también ganó terreno de manera impresionante en ambas cámaras del Congreso. Reagan ganó las elecciones por un margen amplio gracias a que recurrió a los principios tradicionales y a la antipatía estadounidense por el "gobierno poderoso" y los impuestos altos; antipatía que data de 1776. El primer período de Reagan se caracterizó por la recuperación y el crecimiento económico, y fue reelegido por abrumadora mayoría en la contienda contra el demócrata Walter Mondale en 1984.