Sin embargo, durante la campaña, cinco hombres fueron arrestados por irrumpir en las oficinas generales del Partido Demócrata en el edificio de apartamentos y oficinas Watergate, en Washington, DC. Periodistas que investigaban el incidente descubrieron que los ladrones eran hombres empleados por el comité de reelección del Presidente Nixon. La Casa Blanca empeoró el escándalo tratando de encubrir su conexión con el asunto. En julio de 1973 se supo que el Presidente Nixon había grabado en su oficina sus conversaciones acerca del asunto Watergate. Comités del Congreso, fiscales especiales, jueces federales y la Corte Suprema exigieron al unísono que el Presidente entregara las grabaciones. Después de una larga resistencia, finalmente las hizo públicas. Las cinta revelaron que el Presidente Nixon estuvo involucrado directamente en el encubrimiento. Para el verano de 1974 era claro que el Congreso pretendía acusar formalmente al Presidente y condenarlo. El 9 de agosto Richard Nixon se convirtió en el único presidente estadounidense que ha debido renunciar a su cargo.