En octubre de 1962 aviones de observación descubrieron que la Unión Soviética instalaba proyectiles nucleares en Cuba, lo suficientemente cerca pare atacar ciudades norteamericanas en cuestión de minutos. Kennedy impuso un bloqueo a Cuba y el primer ministro, Nikita Khrushchev, finalmente accedió a retirar los proyectiles a cambio de la promesa de los estadounidenses de no invadir a Cuba.