En 1947 el Secretario de Estado George C. Marshall propuso un programa de ayuda económica masiva para reconstruir la Europa en ruinas. La URSS y las naciones europeas fueron invitadas a participar en el Plan Marshall, pero los soviéticos rechazaron la oferta. Estos se daban cuenta de que una Europa empobrecida, donde reinaban las privaciones y la desesperación, sería presa fácil de movimientos sociales y políticos hostiles a las tradiciones occidentales de libertad individual y gobierno democrático. El Plan Marshall fue un programa generoso que tuvo un éxito total. En el curso de cuatro años se proporcionaron por su conducto US$12.500 millones en ayuda y se restauraron las economías de Europa occidental.