A lo largo de los tres años siguientes las fuerzas de Estados Unidos avanzaron hacia Japón "saltando entre islas", es decir, tomando algunas islas estratégicas en el Pacífico y pasando por alto otras. Una fuerza aliada bajo el mando del General Joseph W. Stillwell ayudó a los chinos, y las tropas comandadas por el General Douglas MacArthur regresaron a las Filipinas en octubre de 1944. La isla de Iwo Jima, en el Pacífico central, cayó en manos de Estados Unidos en marzo, y Okinawa en junio de 1945. Desde estas dos islas los bombarderos B-29 lanzaron ataques devastadores contra ciudades japonesas.