FREILA: El sucesor de Harding, Calvin Coolidge, tenía fama...

El sucesor de Harding, Calvin Coolidge, tenía fama de ser hombre de pocas palabras. Su aire taciturno ocultaba una mente sagaz: sabía que el silencio era un medio excelente para intimidar a las personas que solicitaban favores políticos. Frugal, puritano y honrado a carta cabal, Coolidge fue un presidente inmensamente popular. Creía que "el principal negocio del pueblo estadounidense son los negocios", y que el gobierno no debía inmiscuirse en la empresa privada. "No hizo nada", dijo en tono burlón el comediante Will Rogers, "pero eso era lo que la gente quería que hiciera".