Woodrow Wilson, demócrata quien fue elegido presidente en 1912, creía que el gobierno federal tenía la responsabilidad de proteger a la pequeña industria de las sociedades mercantiles de gran magnitud. Como parte de su programa "Nueva Libertad", Wilson decretó un impuesto personal sobre el ingreso, hizo más rígidas las leyes antimonopólicas contra enormes fusiones corporativas y creó la Comisión Federal de Comercio pará vigilar la competencia industrial injusta. La Ley de la Reserva Federal, de 1913, creó un sistema con control gubernamental, de 12 bancos regionales de reserva, que fortaleció el control público del crédito de la nación. Wilson también promulgó leyes que restringían el trabajo de los menores, otorgaban préstamos con intereses bajos a los agricultores y fijaban una jornada laboral de ocho horas como máximo para los trabajadores ferrocarrileros.