El Presidente Theodore Roosevelt fortaleció la reglamentación federal de los ferrocarriles e hizo cumplir la Ley Antimonopólica Sherman en contra de varias sociedades mercantiles de gran tamaño, incluida la Standard Oil Company. En 1902, Roosevelt puso fin a una huelga del carbón mediante amenazas de intervención armada, no contra los trabajadores, sino contra los inflexibles propietarios de las minas. Este fue un punto decisivo en la política industrial de Estados Unidos: en lo sucesivo, el gobierno ya no se aliaría automáticamente con la parte patronal en las disputas laborales. La Administración Roosevelt también promovió la conservación de los recursos naturales. Se guardaron para las generaciones futuras vastas reservas de bosques, carbón, petróleo, minerales y agua. El Movimiento Progresista fue principalmente un movimiento de economistas, sociólogos, técnicos y servidores públicos: ingenieros sociales que creían en encontrar soluciones científicas y eficientes en cuanto a costos, para todos los problernas políticos.