En la provincia de Soria tuvieron granjas, encomiendas y monasterios. El más importante fue el de San Juan de Otero ("Altar de San Juan", según el cabalista Gaston Clerc), hoy ermita de San Bartolomé, el apostol evangelizador de la India que fue desollado vivo como le sucedería a Manes, el creador del maniqueísmo. La ermita de San Bartolomé se encuentra en un punto equidistante entre los dos puntos geográficos más extremos del norte español, Creus y Finisterre. Sus canecillos, óculos pentaculares invertidos Del libro "El Cañón del Río Lobos" (Artez Impresiones) y capiteles acogen un simbolismo iniciático muy importante. En su interior he hallado un grabado similar a uno de los "graffitis" realizados por los altos cargos templarios que, apresados, estuvieron encarcelados en la torre del homenaje del castillo francés de Chinon e interrogados en agosto de 1308 por tres cardenales, delegados del Papa. Un año después les condenaría un parlamento reunido en Tours. Los "grafittis" han sido objeto de numerosas interpretaciones e incluso el alquimista Eugène Canseliet, discípulo del misterioso Fulcanelli, ha tratado de descubrir su enigma. Hay un corazón radiante en una de las piedras y en San Bartolo los pentaculos invertidos de los dos óculos esconden diez corazones cada uno en su trazado. "Al lado del corazón radiante, una especie de de escudo-bandera acuartelado, lleva, en sus cuatro cuarteles, la misma figura heráldica que se ve en el escudo del personaje arrodillado más arriba. Sorprendentemente este mismo motivo se encuentra también en el escudo esculpido en la cabecera de la estatura funeraria de un templario de la encomienda de Roche-en-Cloué, cerca de Poitiers, y nosotros mismos lo hemos advertido en una piedra esculpida de la encomienda del Temple de Mauléon, cerca de Chàtillon-sur-Sèvre (Deux-Sèvre)", indica L. Charbonneau-Lassay.