# Un día de 1846, a Faraday se le pidió entrar en el último momento y presentar la conferencia nocturna en la Royal Institution, en lugar de Charles Wheastone, quien tenía terror a las audiencias y se escapó minutos antes. Durante la conferencia improvisada que siguió, Faraday lanzó la hipótesis de que la luz podría sea una onda de algún tipo, que se propagaba a lo largo de líneas de fuerza. Así fue como la visión de Faraday y el bello intelecto de Thompson, aunque a través de ideas desconectadas, vinieron a ser el estímulo de Maxwell, quien comenzó a trabajar en sus propias investigaciones, pocos meses después de haberse graduado en Cambridge, en 1854. Reunió todo lo fundamental que se sabía de la electricidad y el magnetismo en un conjunto de cuatro ecuaciones. Dos de ellas se le acreditan a Gauss, la tercera es la ley de inducción de Faraday, y la cuarta, la ley de circuitos de Ampere: forman la base sobre la que Maxwell construyó su teoría.