La curación de los niños
He aquí la narración de las dos curaciones tras varios exorcismos:
"El demonio con una voz de bajo profundo, lazó un grito formidable. Luego gimió.
- ¡Ahora, me veo obligado a ceder!
Inmediatamente el niño endemoniado se contorsionó como una serpiente que es aplastada; y luego, un ligero crujido recorrió sus miembros: desnudó lentamente el cuerpo, se alargó, y cayó al suelo como muerto.
He aquí la narración de las dos curaciones tras varios exorcismos:
"El demonio con una voz de bajo profundo, lazó un grito formidable. Luego gimió.
- ¡Ahora, me veo obligado a ceder!
Inmediatamente el niño endemoniado se contorsionó como una serpiente que es aplastada; y luego, un ligero crujido recorrió sus miembros: desnudó lentamente el cuerpo, se alargó, y cayó al suelo como muerto.