"Por Jorge Kunegel" respondió sin dudar. La hija de éste casualmente estaba presente, y asustada le gritó al niño:
" ¡Embustero!... Mi padre está bien, y trabaja como albañil en la construcción de un pequeño seminario".
" ¡Estará muy bien, replicó él, pero debes saber que se ha caído; y si no lo crees, corre a ver!".
"La pobre muchacha voló a la construcción, y tuvo que constatar que su padre realmente se había caído de un andamio, y se había roto la columna, en el mismo momento en que hablaba Teobaldo. Nadie, en Illfurt, conocía todavía la desgracia" (pp. 60-61).
" ¡Embustero!... Mi padre está bien, y trabaja como albañil en la construcción de un pequeño seminario".
" ¡Estará muy bien, replicó él, pero debes saber que se ha caído; y si no lo crees, corre a ver!".
"La pobre muchacha voló a la construcción, y tuvo que constatar que su padre realmente se había caído de un andamio, y se había roto la columna, en el mismo momento en que hablaba Teobaldo. Nadie, en Illfurt, conocía todavía la desgracia" (pp. 60-61).