"Acostados de espaldas, se volvían y se revolvían con la rapidez vertiginosa de un trompo, o se desahogaban golpeando sin descanso, y con una fuerza sorprendente, la cama y otros muebles, llamado esta operación 'dreschen' - golpear el trigo - sin manifestar el mínimo cansancio, por más larga que fuera la golpeadura