Sin embargo a medida que transcurría la Edad Media hubo una creciente tendencia entre los astrólogos a llevar las cosas demasiado lejos. Guido Bonatti, seguramente el astrólogo más conocido del siglo XIII, que escribió un popular libro de texto, estuvo al servicio del Conde Guido de Montefeltro. Al iniciarse las campañas militares del conde, ordenaba por indicación de las estrellas, tocar la campana para que sus soldados se pusieran su armadura, de nuevo para que montaran a caballo y una tercera vez para que partieran al galope. Dante en su INFIERNO, condenó a Bonatti y a Miguel Scott a la picota.