Los árabes definieron una nueva, aunque dudosa, forma de astrología practica que podía utilizarse en la vida cotidiana para todo tipo de adivinaciones, tales como el descubrimiento de los momentos propicios para emprender viajes, etc. Sin embargo, su énfasis sobre indicaciones “favorables” o “desfavorables”, en vez de profetizar acontecimientos categóricos, iba a ser de gran ayuda para la astrología al rehabilitarse en Occidente durante el Renacimiento.