Juvenal nos muestra la posición y el prestigio social que gozó la astrología durante su época en el siguiente comentario que fue escrito hacia el año 100: “Existen algunas personas que no son capaces de aparecer públicamente en banquetes o salas de baño si no han consultado antes las efemérides”. Estas palabras hablan por sí solas de la importancia que llegaron a tener en Roma las prácticas astrológicas.