Primero se enfrentaron con los veyanos (396 a. C.), que estaban en la rivera etrusca del Tíber. Luego con los galos, que los sitiaron por siete meses en el Capitolio, y a quienes debieron pagar un tributo de mil libras de oro para ser liberados.
Pese a este retroceso, volvieron a emprender la conquista para obtener la Italia central. Quienes les presentaron grandes dificultades fueron los samnitas. Estas batallas se prolongaron desde el 343 al 290 a. C.
Pese a este retroceso, volvieron a emprender la conquista para obtener la Italia central. Quienes les presentaron grandes dificultades fueron los samnitas. Estas batallas se prolongaron desde el 343 al 290 a. C.