Servio Tulio rodeó la ciudad de un doble muro de quince metros de alto que abarcaba las siete colinas. Además, debido al aumento de la población, agrupó a sus habitantes en cuatro tribus, según el domicilio, y en siete clases, según la fortuna. De las seis primeras clases salía el contingente para el ejército, que estaba dividido en compañías de cien hombres llamadas centurias.