FREILA: Tampoco el alarido de su esposa alteraba sus funciones...

Tampoco el alarido de su esposa alteraba sus funciones vitales ni el diagnóstico del médico cuando lo pinchaba y comprobaba su "muerte". No podía tampoco tener el consuelo de la embriaguez del mareo o el desmayo: Estaba ardientemente despierto, en vigilia total. Luego venía lo acostumbrado; las bromas de "Los Capilleros", que son las personas que preparan el cadáver para ser presentado en la Capilla Ardiente en ese Show que los Cristianos (Entre otros.) llamamos "Velatorio". Bromas, bofetones, a veces vejaciones (Una parte de estos individuos es gay, los otros heterosexuales pero tengo un informe espantoso sobre sus actividades.) y la tortura del "Mortician Makeup"; el "maquillaje" que se les realiza a los difuntos, terrible para alguien vivo: Pegamento en los párpados para que estos no se abran, relleno de algodón en el interior de la boca y más pegamento en los labios, quebrar algún codo o rodilla para que se acomode si el "Rigor Mortis" lo vuelve muy duro (Otra característica de la Catalepsia.) y luego la vestimenta, los afeites y el peinado.