La Catalepsia o "Muerte Aparente" siempre había capturado la atención de todo mortal desde que Edgar Allan Poe escribiera su "Entierro Prematuro" (Premature Burial, 1831.) contando casos que pasaron entonces. La verdad es que no tenía más material (Ni el-de-reserva, con que cuenta todo periodista.) así que miré mi panel de corcho, en la pared, donde durante más de dos meses de 1983 me había dedicado a estudiar esta oscura afección. A ver: Le podía pasar a cualquiera, pero eran propensos los epilépticos, aunque fueran leves.