Para Sudamérica, Barry Fell pudo convencer a pocos chilenos que la inscripción rupestre de Tinguiririca (34º 45’ S) expresa una pretensión territorial egipcia. Las inscripciones fueron encontradas en una cueva situada en los Andes por Karl Stolp en 1885 y el resultado de su investigación se publicó en la revista de la Sociedad Científica de Santiago en 1877.
Años más tarde, octubre de 1974, Barry Fell encontró el artículo de Karl Stolp con la reproducción de la inscripción principal en la gruta de Tinguiririca y constató que pertenecía a la misma expedición que recaló en Nueva Guinea. Fell tradujo el litoglifo como sigue:
“Límite sur de la costa alcanzada por Mawi. Esta región es el límite sur de la tierra montañosa que el comandante reclama mediante proclamación escrita en esta tierra triunfante. A este límite sur llegó la flotilla de barcos. El navegante reclama esta tierra para el rey de Egipto, para su reina y para su noble hijo, comprendiendo un curso de 4.000 millas escarpado, poderoso, levantado en lo alto.
Años más tarde, octubre de 1974, Barry Fell encontró el artículo de Karl Stolp con la reproducción de la inscripción principal en la gruta de Tinguiririca y constató que pertenecía a la misma expedición que recaló en Nueva Guinea. Fell tradujo el litoglifo como sigue:
“Límite sur de la costa alcanzada por Mawi. Esta región es el límite sur de la tierra montañosa que el comandante reclama mediante proclamación escrita en esta tierra triunfante. A este límite sur llegó la flotilla de barcos. El navegante reclama esta tierra para el rey de Egipto, para su reina y para su noble hijo, comprendiendo un curso de 4.000 millas escarpado, poderoso, levantado en lo alto.