LOS CORDONES ANUDADOS “QUIPO”
Gustavo Vargas Martínez, en “Fusang: Chinos en América antes de Colón”, pp. 52-55, plantea un intrigante tema que apunta a otro vínculo cultural de enorme trascendencia en la vida de la Sudamérica precolombina. Dice que “mención especial merecen los cordones anudados, porque no son sólo un elemento de confrontación de analogías, sino que significan, fundamentalmente, un sistema adquirido, un aprendizaje. El famoso sinólogo jesuita P. Martín (*), en la Histoire de la Chine, ya había llamado la atención sobre el antiquísimo sistema chino de anudar cordones mucho antes de que entre ellos se conociera la escritura; colocando los nudos a cierta distancia, utilizando colores diferentes y mediante precisas convenciones se creaba un código de señales que sustituían formas de contar y de escribir”. Lo sorprendente -afirma Gustavo Vargas- es que “igual sistema se encontró entre los incas, tan evolucionado que servía de registro público para los anales y las cuentas del Estado, las observaciones astronómicas, los tributos e impuestos, e incluso como medio de comunicación, puesto que servía para transmitir, a largas distancias, noticias y mensajes”. Entre los incas se llamó quipus o quipos, y entre los chinos se llamó el método qi pui, “memorizar a espalda”; actualmente se conoce en China el mismo sistema como chie sheng. Cualquiera puede aceptar que el quipo es, a su vez, un predecesor del ábaco (**), tan generalizado en nuestros días en Asia en general.
Gustavo Vargas Martínez, en “Fusang: Chinos en América antes de Colón”, pp. 52-55, plantea un intrigante tema que apunta a otro vínculo cultural de enorme trascendencia en la vida de la Sudamérica precolombina. Dice que “mención especial merecen los cordones anudados, porque no son sólo un elemento de confrontación de analogías, sino que significan, fundamentalmente, un sistema adquirido, un aprendizaje. El famoso sinólogo jesuita P. Martín (*), en la Histoire de la Chine, ya había llamado la atención sobre el antiquísimo sistema chino de anudar cordones mucho antes de que entre ellos se conociera la escritura; colocando los nudos a cierta distancia, utilizando colores diferentes y mediante precisas convenciones se creaba un código de señales que sustituían formas de contar y de escribir”. Lo sorprendente -afirma Gustavo Vargas- es que “igual sistema se encontró entre los incas, tan evolucionado que servía de registro público para los anales y las cuentas del Estado, las observaciones astronómicas, los tributos e impuestos, e incluso como medio de comunicación, puesto que servía para transmitir, a largas distancias, noticias y mensajes”. Entre los incas se llamó quipus o quipos, y entre los chinos se llamó el método qi pui, “memorizar a espalda”; actualmente se conoce en China el mismo sistema como chie sheng. Cualquiera puede aceptar que el quipo es, a su vez, un predecesor del ábaco (**), tan generalizado en nuestros días en Asia en general.